Moneando por Twitter he dado con esta imagen.

Your're only unproductive by the standards of the world we lived in five months ago... and that world is gone.

 

Desconozco al autor, pero quiero darle un abrazo muy fuerte

Mentiría si dijera que simplemente me ha hecho sonreír y he seguido scrolleando sin más. No he sonreído, en absoluto.

Esta imagen es el resumen de esa sonrisa forzada que ponemos mientras el mundo a nuestro alrededor se desmenuza. Es la lenta agonía de intentar mantener la fachada de normalidad mienrtas lo único que hacemos es ahogar un grito de angustia.

No es que nada sea lo mismo, es que NUNCA lo será.

Por mi parte me agarro a la gente. Me agarro mucho. Casi demasiado. Y no hay cosa que me dé más pánico que ser emocionalmente dependiente porque los golpes más duros vienen siempre de ahí y no estamos en una situación como para aguantar más golpes, ¿no? Y aun así caigo. Y con todo el equipo además… Los humanos no aprendemos.

Siempre me había considerado una persona fuerte a la que «se le pasan las cosas» y ahora pasan los días y los meses y las dificultades materiales se apelotonan y la sensación de NO ESTÁS HACIENDO NADA PARA REMEDIARLO abruma tanto que ahoga.

 

Photo by Kristopher Roller on Unsplash

¿Empecé esta web para sentirme últil? Absolutamente. Pensé que sería muy buena oportunidad para aprender WordPress, para lanzarme a una escrutura más organizada. ¿Lo he conseguido? En parte. No me quiero forzar porque no quiero generarme más culpabilidad de la que tengo, pero aun así es difícil mantener un ritmo. O el ánimo. O la ilusión.

No obstante este no quiere ser un post deprimente, sino todo lo contrario. Si hay algo que siempre he hecho cuando algo no sale o no funciona es darle la vuelta, imaginar otra manera de atacar ese problema, el «thinking outside the box».

La productividad es sólo un método que utilizan OTROS para medir tu valía, acuérdate siempre de esto. De qué vale hacer 100 si 99 no reflejan lo mejor de ti. Hacer churros está bien cuando te evalúan al peso, pero, ¿es que nos hemos reducido a eso? ¿A impresoras? Somos mucho más que eso.

Así que haz, haz lo que te pida el cuerpo y tu alma, a pesar de los ultra cursi que me ha salido esta última frase, porque al final lo que importa es que tú estés bien, es que el estanque calmado de tu mente y tu corazón, sigan en paz y que si algo lo altera, sea algo bueno. Descansad cuando toque, bebed agua yseguid así, que lo estáis haciendo fenomenal.